El Método Osmin

He de reconocer que el otro día vi ‘El método Osmin’. Sí, lo reconozco. Había leído bastantes comentarios sobre el programa, visto incluso pequeños fragmentos y tenía la necesidad de ver un capítulo entero para formar mi propia opinión, ya que desde su estreno causó un gran revuelo en redes sociales, revistas y webs especializadas y entrenadores personales y preparadores físicos que sacaban a la luz el tema del intrusismo profesional.

Lo primero que me llamó la atención fue el tema de la alimentación, basada en “pescado, agua y ensalada”. Estas tres cosas es lo único que pueden ingerir los participantes del show durante 30 días. 30 días desayunando, comiendo y cenando “pescado, agua y ensalada”. Ni rastro de pasta, arroz, fruta, legumbres, lácteos… Lo dejo ahí.

Intrusismo profesional. Parece ser que el supuesto entrenador personal, y digo supuesto porque no he encontrado en ningún sitio nada que diga que tiene estudios relacionados con la Actividad Física y el Deporte, lleva años entrenando a personajes famosos aplicando “sus conocimientos”, sin haber estudiado nada y sin tener formación sobre planificación, programación, principios de entrenamiento, etc…

Después de ver el programa entero y observar atónita como durante 30 días que dura el reto no había ni un solo día de descanso en el que el sujeto pudiera descansar y recuperarse del esfuerzo, llegué a varias conclusiones:El Método Osmin

1. Perder peso es el objetivo común de todos los participantes del programa. Y digo yo, cómo no va a lograr perder peso si están mal alimentados y realizan entrenamientos de gran exigencia. Es evidente que si durante 30 días comen mal y además gastan muchas calorías su peso va a disminuir considerablemente.

2. Es el juego del “todo vale”. Todo vale con tal de perder peso, verse mejor, sentirse mejor… Llevando al límite a los participantes, exigiéndoles más de la cuenta con el riesgo de provocarles una lesión. Una lesión que no sólo les impida seguir en el programa si no que les impida practicar ejercicio durante mucho tiempo.

3. Ni rastro de hábitos saludables. Una de las funciones más importantes de un Entrenador Personal, bajo mi punto de vista, es la de crear hábitos saludables en nuestros deportistas. Hacerles entender y ver la actividad física como una parte fundamental de su vida, de su día a día, que les hará sentirse mejor física, anímica y psicológicamente. Pero no sólo hábitos saludables respecto al ejercicio si no también sobre alimentación, uno de los pilares sobre los que se sustenta nuestra salud.

En fin, voy a pensar que lo único que pretenden con “El Método Osmin” es entretener a la gente y conseguir buenas audiencias.

María Molina I Entrenador Personal Alicante

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